Lactancia materna: fundamento de la vida

Lactancia materna: fundamento de la vida

Cada año, en agosto, UNICEF y sus aliados (Alianza Mundial pro Lactancia Materna y la Organización Mundial de la Salud), celebran la Semana Mundial de la Lactancia Materna en 120 países.

El tema central de este año es la iniciación temprana de la lactancia materna. La promoción de la iniciación temprana de la lactancia materna es una estrategia clave para la supervivencia del niño y por lo tanto para la consecución de uno de los Objetivos, el de reducir la mortalidad infantil.

La OMS y UNICEF recomiendan:

  • inicio inmediato de la lactancia materna en la primera hora de vida.
  • lactancia exclusivamente materna durante los primeros seis meses de vida.
  • Introducción de alimentos complementarios seguros y nutricionalmente adecuados a partir de los seis meses, continuando la lactancia materna hasta los dos años o más.

Durante muchos siglos la supervivencia de la especie humana ha dependido directamente de la buena lactancia materna y aún ocurre así en muchas partes del mundo.

Como prueba irrefutable aún en nuestro tiempo se comprueba que, en sociedades con grandes carencias alimenticias, los niños no empiezan a sufrir problemas de desnutrición mientras se mantiene la lactancia natural.

La lactancia materna podría salvar la vida de miles de niños y mujeres, ya que se ha visto que las mujeres que amamantan pierden durante el primer año tras el parto el doble de peso que las que no dan pecho.

La madre también obtiene grandes beneficios, al dar el pecho a su hijo, está favoreciendo la rápida recuperación de la matriz, a la vez que supone un a prevención y un factor de protección del cáncer de mama.

Ventajas de la lactancia materna

El bebe cuando nace, confía su organismo a la madre para poder ser dirigido en su entrada a este mundo, nuevo para él.

El estudio y la experiencia han demostrado que el mejor alimento para el recién nacido sigue siendo el pecho de la madre, pues no hay todavía ninguna leche en el mercado que reúna las condiciones que presenta la leche materna. Es un alimento único, imposible de imitar o conseguir artificialmente en toda su plenitud.

La producción de leche para el recién nacido es una adaptación mamífera específica y esta leche es única como alimento natural, casi completo (y completo en los primeros meses de vida) desde el punto de vista nutricional.

La composición de la leche materna varía desde el principio de la lactancia con el paso del tiempo y es una magnifica adaptación natural a las necesidades del lactante.

La leche materna tiene:

  • Un grado de calor adecuado para el niño
  • La facilidad de poder obtenerse, sin preparación previa, en el momento en que se necesita.
  • La leche de la madre va siendo emitida según la necesidad del recién nacido: de acuerdo a la secreción de los jugos gástricos, y del funcionamiento de los órganos digestivos, que él, poco a poco, va desarrollando.

El lactante alimentado con leche materna tiene una mayor defensa contra las infecciones debido a que desarrolla células parecidas a los leucocitos en el intestino delgado y fabrica anticuerpos específicos con ciertas bacterias.

La lactancia materna se debería considerar un premio a la maternidad. Un premio para la madre y para el hijo. Una gran experiencia, y como tal hay que intentar vivirla para saber lo que es. Un premio, para disfrutar de él inmediatamente después del parto.

Con paciencia y reforzando la alimentación de la madre con excelentes productos naturales se consigue desarrollar una buena y total lactancia materna.

Paciencia para superar la debilidad normal de los primeros días, ayudándose con alimentos concentrados como las levaduras, almendras, polen y aumentando la ingesta de saludables bebidas.

La mejor alimentación es y será la lactancia materna

Es importantísimo dar el pecho al hijo lo antes posible después del alumbramiento. Lo más natural es que sea la madre quien dé el calor necesario al recién nacido, a la vez que se aprovecha el fuerte instinto de succión que el niño tiene en las primeras horas.

Hay que dejar disfrutar al niño del contacto con su madre, mientras se va estimulando la secreción láctea.

Los primeros meses de un hijo son únicos, fundamentales para su salud física e incluso para establecer unos sólidos lazos afectivos.

Toda la sociedad tiene la obligación moral de colaborar en la consecución de este sueño, como necesidad para obtener una mejor salud social.

Inés Pérez

Nutricionista y Dietista de Healthcor



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