Tratamiento médico de la obesidad.

Tratamiento médico de la obesidad.

La obesidad es una enfermedad. Uno de los problemas para su reconocimiento, aunque este parezca trivial, es la lengua.

Si buscas en cualquier traductor inglés-español las palabras illness, disease y sickness, encontrarás siempre el mismo resultado: enfermedad.

En cambio, en el mundo anglosajón entienden por illness aquello que el paciente siente y explica, disease sería lo que el médico interpreta y sickness seria aquello que social y culturalmente se reconoce realmente como enfermedad.

Así pues, por lo que respeta a la obesidad, dado que social y culturalmente no lo reconocemos como enfermedad, los pacientes ni lo sienten ni lo explican y pocos médicos lo interpretamos.

Fórmula e ingredientes perfectos para el desastre en la gestión de esta otra pandemia que es la obesidad.

 

¿Pero existen estrategias para el abordaje de la obesidad?

El primero de los tratamientos son las medidas higienicodietéticas.

El segundo es un abordaje multidisciplinar. Personalmente, entiendo la obesidad como aquella condición que aglutina todo un conjunto de alteraciones. Muy difícilmente la obesidad no irá asociada a alteraciones metabólicas (diabetes o alteración de los lípidos), hemodinámicas (hipertensión arterial), respiratorias (Síndrome apnea obstructiva del sueño), musculoesqueléticas (artrosis), etc…

Pero dándole la vuelta, esta capacidad para aglutinar hábitos y factores de riesgo para la salud que tiene la obesidad, puede revertirse. Yo lo entiendo algo así como un montón de piezas de domino en serie, que cuando cae una, consecutivamente se van tirando las unas a las otras. Es decir, que modificando el Core o lo que es lo mismo, el peso, el resto se va poniendo en su sitio.

En cuanto al tratamiento médico, existen varias estrategias; unas mejor toleradas que otras.

 

Tratamiento médico de la Obesidad con Análogo de la GLP1 (SAXENDA ®)

De entre ellos destaca la liraglutida. La liraglutida es un principio activo que se clasifica dentro del grupo farmacológico de los análogos de la GLP-1. La GLP-1, por su parte, pertenece al grupo de hormonas conocidas como incretinas y que esencialmente tienen 3 funciones: 1/ aumentar la secreción de insulina; 2/ disminuir la secreción de glucagón con lo que se inhibe la producción de glucosa por parte del hígado; 3/ disminuir el peristaltismo aumentando así el tiempo de tránsito intestinal dando al individuo sensación de saciedad.

También es interesante el efecto de saciedad producido a nivel central. Al existir receptores de la GLP-1 también en la hipófisis, se consigue esta sensación de saciedad, muy interesante en aquellos pacientes con obesidad de perfil “picador”.

La liraglutida en dosis ascendentes hasta conseguir una dosis de mantenimiento de 3gr junto con un programa multidisciplinar formado por un dietista/nutricionista, un fisioterapeuta/osteópata y un gestor emocional, aumenta no solo las garantías de pérdida de peso sino de afianzar el mantenimiento evitando esas recidivas en forma de ganancia del peso perdido que conocemos como efecto yo-yo.

 

¿Cómo se administra?

Saxenda® se presenta como una solución inyectable en plumas precargadas. Saxenda® debe

inyectarse una vez al día, preferiblemente a la misma hora.

Se administra mediante inyección subcutánea en el muslo, la parte superior del brazo o el

abdomen.

Semana 1ª: La dosis inicial es de 0,6 mg al día.

Semana 2ª: 1,2 mg al día.

Semana 3ª: 1,8 mg al día.

Semana 4ª: 2,4 mg al día.

A partir de la semana 5ª: 3 mg al día.

Hay que tener en cuenta que, en determinados pacientes, con dosis inferiores a 3mg/día se puede llegar a obtener el efecto terapéutico deseado.

 

¿Coste?

El coste de SAXENDA® de venta al público en farmacias autorizadas es el siguiente:

  • 1er mes (3 plumas de 6mg/ml): 185,8 euros
  • A partir del 2º mes (varía en función de la dosis con la cual el paciente alcanza el efecto terapéutico): a dosis 1,8mg/día sería de 185,8 euros; dosis de 2,4mg o 3mg: 283 euros.

Aunque los efectos en pérdida ponderal de peso suelen presentarse en menos de 1 mes, se recomienda mantener el tratamiento unos 3 meses con el fin de consolidar tanto la pérdida ponderal como el cambio de hábitos.

 

¡Salud!

IM



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